Investigación de audiencias para activistas

“futurista”… ¿Una palabra secuestrada por el cine de ciencia ficción?

Escrito por:
Ana María Araos (Directora de Sensata)
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October 30, 2024
/
5 min
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Oportunidades para construir un futuro esperanzador

El Estudio de Narrativas de Futuros* revela que en la mayor parte de la opinión pública prevalece una representación del futuro altamente influenciada por las historias clásicas de ciencia ficción, como Mad Max, Blade Runner o Soy Leyenda, entre otros.

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Por ejemplo, al indagar por cómo se vería la comida en el 2050, sólo el 43% de la muestra seleccionó la imagen de vegetales frescos. La mayoría seleccionó alguna de las opciones de comida industrial o nanoalimentos, evidenciando la asociación del futuro con la invasión de la tecnología en todos los aspectos de la vida.

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Del mismo modo, la escucha digital realizada por Las Lupas sobre un conjunto de comentarios y participaciones de personas en toda América Latina, evidenció que ante la pregunta de ¿Cómo será el mundo en 2050?, la mayoría de comentarios describen escenarios distópicos:

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“Será peor un planeta deforestado, sin agua  ni animales y con la inteligencia artificial dominando al hombre.”
"El mundo será como en las películas gobernado por 🤖 sin árboles sin animales la tierra totalmente devastada por la inconsciencia del hombre sino toma conciencia."
"Em 2050 não existirá mundo! O homem terá transformado o planeta em um ambiente inóspito e inabitável!"

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Las profecías fatalistas han sido una constante en la historia humana porque ofrecen, entre otras cosas, una sensación de control. Anticipar el fin del mundo o imaginar un futuro catastrófico permite a las personas sentir que comprenden o pueden prever eventos incontrolables de la naturaleza, la sociedad o la economía.

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Además, el cine refuerza estas visiones a través de imágenes impactantes, sonidos envolventes y emociones fuertes, creando experiencias que se graban en la memoria de manera mucho más fuerte que cualquier explicación racional que pueda cuestionar la validez o probabilidad de estos futuros apocalípticos. Además, la proliferación de contenido similar en redes sociales genera un efecto de validación social, reforzando aún más estas creencias fatalistas.

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Cuatro escenarios futuristas esperanzadores

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Hay una enorme ventana de oportunidad para que los movimientos de derechos humanos contribuyan con la creación de representaciones de futuro alternativas.

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La encuesta evidenció algunas de las representaciones de futuro más deseables para las personas, las cuales bien podrían hacer parte de la ambientación de una película futurista más esperanzadora. A continuación menciono las más relevantes: 

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El 93% de la muestra reaccionó favorablemente a la imagen de huertas comunitarias inmersas en las grandes ciudades; incluso dentro de la audiencia más conservadora el porcentaje de aprobación asciende al 67%. No solo el cine, sino las organizaciones sociales podrían encontrar en la huerta comunitaria un valioso espacio de movilización social y esperanza activa para afrontar los diversos desafíos sociales, económicos y ambientales que se dan en el ámbito de la alimentación orgánica y la soberanía alimentaria.

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Otro escenario futurista aceptado por el 87% de las personas en la región es el de comunidades multigeneracionales. Ante los cambios demográficos que experimenta la región, como el aumento de la esperanza de vida y la inversión de la pirámide poblacional, nuestros recuerdos de familias numerosas tienen poca probabilidad de ser compartidos por las futuras generaciones. Sin embargo, comunidades diversas en edades, géneros y etnias, unidas por lazos distintos a la consanguinidad, podrían consolidarse como el espacio idóneo para compartir afectos y cooperación; una alternativa futurista esperanzadora.

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Una de las características más frecuentes de las películas de ciencia ficción es la recurrencia a contextos poblados por tecnologías avanzadas, seres alienígenas o inteligencias artificiales. Por esa razón, la representación más optimista de la palabra futurista está sesgada por imágenes del espacio, o ciudades hiper tecnologizadas. Sin embargo, a la hora de preguntar a las personas participantes en la encuesta qué tipo de escenario futuro sería mejor entre estos dos extremos, el 74% se manifestó a favor de un futuro en la naturaleza, con un bajo nivel de desarrollo tecnológico. Si bien es una pregunta hipotética, confirma que hay espacio para imaginar y divulgar escenarios futuristas de coexistencia sostenible entre los seres humanos y la naturaleza, especialmente en nuestra región.

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Finalmente, el escenario de una mujer presidenta afro contó con una reacción positiva por parte del 85% de la muestra, y el 47% de las personas de la audiencia más conservadora. Este resultado revela otra representación del futuro que vale la pena disputar por parte de los activismos por la justicia social. 

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En conclusión...

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Es urgente disputar la representación del futuro y ofrecer visiones alternativas en lugar de sucumbir al fatalismo apocalíptico tan común en la ciencia ficción hegemónica. Crear y promover representaciones de futuros en los que prevalezcan la cooperación, la justicia social, el respeto por el medio ambiente y la inclusión puede ayudar a redirigir la imaginación colectiva hacia un camino deseable. Así, en lugar de aceptar un destino inevitable, participamos activamente en la construcción del futuro para las generaciones actuales y futuras.

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Algunas lecturas recomendadas para entrenarnos en la imaginación de futuros esperanzadores son las novelas de la serie Monje y Robot de Becky Chambers: A Psalm for the Wild-Built y A Prayer for the Crown-Shy. En ellos, Chambers logra pintar un futuro donde la humanidad y la tecnología coexisten de manera armoniosa, ofreciendo una visión alentadora de lo que el futuro podría ser.

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* Este estudio realizado por Puentes, Iris, Toriba y Sensata en junio de 2024 analizó información de una encuesta virtual en la que participaron 11.344 personas en América Latina y una conversación digital con más de 1500 comentarios analizados por Las Lupas.

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